Las Cortes, el Congreso y el Senado
El corazón del sistema. Qué hace cada cámara, qué mayorías hacen falta para cada cosa y por qué el escaño es del diputado y no del partido.
Dos cámaras, pesos distintos
Las Cortes Generales son el Parlamento de España. Tienen dos cámaras, pero no pesan lo mismo:
- 350 diputados, elegidos por provincias con listas cerradas.
- Elige al presidente del Gobierno y puede echarlo.
- Tiene la última palabra sobre las leyes.
- Aprueba los presupuestos y convalida los decretos-ley del Gobierno.
- 266 senadores en la última legislatura: 208 elegidos en las urnas y 58 designados por los parlamentos autonómicos.
- Se define como la cámara de representación territorial.
- Revisa las leyes: puede enmendarlas o vetarlas, pero el Congreso puede imponerse.
- Tiene una competencia propia importante: autorizar al Gobierno a intervenir una comunidad autónoma (art. 155).
Para qué sirven
Las Cortes tienen tres grandes funciones:
Aprueban, cambian y derogan las leyes, y dan permiso al Gobierno para hacer algunas normas en su lugar. Lo verás paso a paso en la lección sobre las leyes.
Cada año el Gobierno propone en qué se gasta el dinero público y de dónde sale, pero no puede gastarlo sin permiso de las Cortes.
- Preguntas al presidente y a los ministros. Casi todas las semanas hay una sesión de control.
- Interpelaciones sobre la política de un ministerio.
- Comisiones de investigación.
- Y el arma final, la moción de censura.
Las mayorías: cuántos votos hacen falta
Casi todo en el Congreso se decide por mayoría simple: más votos a favor que en contra entre los presentes. Pero para lo importante hace falta más:
Los grupos parlamentarios
Los diputados no trabajan solos: se organizan en grupos parlamentarios, normalmente uno por partido o coalición. Tener grupo propio da dinero, tiempo para hablar, puestos en las comisiones y voz en la Junta de Portavoces, que organiza el trabajo de la cámara.
Para formar grupo en el Congreso hace falta:
- 15 diputados, o
- 5 diputados y, además, un 15 % de los votos en las provincias donde se presentó o un 5 % en toda España.
Quien no llega a eso va al Grupo Mixto, donde conviven partidos muy distintos que tienen que repartirse el tiempo y los recursos.
El escaño es tuyo, no del partido
La Constitución dice que los diputados y senadores no están ligados por mandato imperativo (art. 67.2). Representan a todos los ciudadanos, no a su partido, y el escaño es personal.
El diputado vota lo que quiere. Si deja su partido, conserva el escaño y pasa al Grupo Mixto.
Los partidos imponen disciplina de voto: quien vota distinto puede ser multado, expulsado o no ir en la próxima lista. Por eso casi siempre votan en bloque.
Al diputado que abandona su partido y sigue en el escaño se le llama tránsfuga. Es legal, pero suele estar mal visto, sobre todo si su voto decide una votación.
Protecciones de los parlamentarios
No se les puede perseguir por las opiniones o votos que expresen en el ejercicio de su cargo. Es lo que permite debatir sin miedo a represalias.
Solo pueden ser detenidos en caso de flagrante delito. Para procesarlos hace falta permiso de su cámara, el llamado suplicatorio.
Si se les juzga, lo hace directamente la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, no un juzgado ordinario.
Cuánto dura una legislatura
Una legislatura dura como máximo cuatro años desde las elecciones. Puede acabar antes si el presidente disuelve las Cortes y convoca elecciones anticipadas (como en estas de noviembre de 2026) o si, tras unas elecciones, no se consigue investir a ningún presidente en dos meses. Lo verás en la siguiente lección.